Archive for the ‘Estudio Bíblicos de jóvenes y solteros’ Category

Doce maneras de amar al hijo rebelde

Monday, March 6th, 2017

Por Abraham Piper 

John Piper introduce estas 12 maneras de amar al hijo rebelde diciendo: “Mi hijo Abraham, quien habla con base en la sabiduría de la experiencia y las escrituras, ha escrito el siguiente artículo: Yo lo leí con lágrimas y risa. Le pregunté inmediatamente si yo podía compartirlo con la iglesia y la amplia comunidad cristiana. Él accedió, y no hay alegría mayor que ver a sus hijos caminando en la verdad—y expresarla bien.” 
Reflexión de Abraham Piper:
Muchos padres están descorazonados y completamente perplejos debido a su escéptico (a) hijo/hija. 
Ellos no tienen indicios de las causas por las cuales su hijo, que criaron bien, toma esas decisiones horribles y destructivas. Yo nunca he sido uno de dichos padres, sino he sido uno de dichos hijos. 
Debido a dicha experiencia, ofrezco estas sugerencias para ayudarle a solucionar esta situación de su hijo rebelde.
1. Guíalo hacia Cristo.
El problema real de tu hijo rebelde no son las drogas, sexo, cigarrillos, pornografía, pereza, crímenes, groserías, deseos, homosexualidad o pertenecer a una banda de rock. El problema real es que ellos no ven a Jesús claramente.
Lo mejor que puedes hacer por ellos -y la única razón para considerar las siguientes 12 sugerencias- es mostrarles a Cristo. Este no es un proceso sencillo ni inmediato, porque los pecados en las vidas de ellos que tanto te mortifican y les destruye, solamente empezarán a desvanecerse cuando ellos vean a Jesús como él realmente es.

2. Ora por él/ella.

Solamente Dios puede salvar a tu hijo o hija, por lo tanto continúa orando y Dios se presentará ante ellos en una forma que ellos no podrán resistirse a adorarlo.
3. Acepta que algo anda mal.
Si tu hija rechaza a Jesús, no pretendas aparentar que todo está bien. Para cada hijo incrédulo, los detalles serán diferentes. Cada uno necesitará que sus padres les lleguen en formas únicas. Sin embargo, nunca es aceptable que dejemos de intentar llegar a ellos. Si tu hijo es incrédulo, no lo ignores.
Las vacaciones serán más fáciles, pero la eternidad no lo será.
4. No esperes a que ellos se parezcan a Jesucristo.
Si tu hijo no es cristiano, él no actuará como tal. Sabes que él ha abandonado la fe, por ende no esperes a que él viva bajo las normas con las cuales lo educaste. Por ejemplo, podrías estar tentado a decir: “Yo sé que tu estás luchando por creer en Jesús, ¿pero podrías al menos admitir que desperdiciar cada día es pecado?” Si él está luchando por creer en Jesús, entonces no tendrá problema en admitir que emborracharse está mal. Está claro que tu quieres protegerlo pero la incredulidad de él es el problema más grave no el salir de fiesta. No importa cómo se manifieste la incredulidad de tu hijo en su comportamiento, debes enfocarte más en la enfermedad del corazón que en sus síntomas.
5. Dale la bienvenida a casa.
Como la preocupación más importante no son las acciones de tu hijo sino su corazón, no exijas demasiado s requerimientos para que regrese a casa. Si él tiene cierta voluntad de estar contigo, esto significa que Dios le está dando una oportunidad de guiarlo nuevamente hacia el amor de Jesús. 
Obviamente, existen momentos en los cuales los padres deben dar ultimátums como: “No regreses a esta casa si …” Pero esto no debería ser a menudo.
No disminuyas la posibilidad de que una oportunidad de reencontrarte con tu hijo debido a demasiados requisitos. 
Si tu hija huele a hierbas o a ceniza, limpia su chaqueta y cambia las sábanas cuando ella salga, pero déjala volver a casa. Si descubres que tu hija está embarazada, cómprale ácido fólico, llévala al médico, protégela y sobre todo déjala que regrese a casa. Si tu hijo está arruinado porque derrochó todo el dinero que le prestaste en mujeres y alcohol, perdónale su deuda así como tu has sido perdonado, no le des más dinero, pero déjelo que regrese a casa. Si él ha estado fuera durante una semana por estar en la casa de su novia, pídele que no siga alejado y que regrese a casa.
6. Rogar es mejor que regañar.
Sé moderado con tu decepción. Lo que realmente te preocupa es que tu hija se está destruyendo a sí misma y no que está violando las normas. Trata a tu hija de forma que esto quede claro. 
Probablemente ella sea consciente -especialmente si fue criada como cristiana- que su comportamiento es incorrecto. Y ella realmente ya sabe lo que piensas. De tal forma que ella no necesita que le resalten esto. Ella necesita ver como reaccionas ante su mal comportamiento. Tu paciencia y esperanza le mostrarán que realmente confías en Jesús. Su propia conciencia la puede condenar. 
Los padres deberían actuar firme y amablemente, siempre con la esperanza de que su hijo regresará.
7. Conéctalo a creyentes que tengan mejor acceso que tu.

En ocasiones puedes estar distanciado de tu hijo en dos niveles: geográfico y relacional. 

Si tu hijo rebelde vive lejos, trata de encontrar a un creyente en el que confíes en su área y pídele que contacte con tu hijo. Esto a tu hijo le puede parecer estúpido u ofensivo, pero es necesario hacerlo -especialmente si el creyente en el que pensaste puede relacionarse con tu hijo en un modo en el que tu no lo has conseguido.
La distancia en la relación también será un efecto secundario al alejarse de la fe, por lo tanto tu relación será frágil y debería protegerse en la medida de lo posible. Pero la reprensión aún es necesaria.
Aquí es donde otro creyente quien tiene acceso emocional a tu hijo puede ser muy útil. Si hay algún creyente en el cual tu hijo confía y tal vez disfruta estando con él, entonces ese creyente tiene un medio para decirle a tu hijo -en una forma que en la que realmente ponga atención-que él se está portando como un idiota. 
Esto puede sonar duro, pero es algo importante que necesitamos periódicamente y las personas en las que confiamos son las únicas que pueden darnos una reprimenda y así la asumiremos como algo bueno.
A muchos chicos rebeldes les gustaría oír que se están comportando como idiotas -y esto es raro que los padres puedan decirlo y sirva de algo-de tal forma que trata de mantener a otros cristianos en la vida de tus hijos.

8. Respeta a sus amigos.

Ellos pueden ir con las multitudes a las que nunca te gustaría hablar o mirar, pero ellos son los amigos de tu hijo. Respeta eso -incluso si la relación está fundamentada en el pecado-. Ellos realmente son malos para tu hijo. Pero él es malo para ellos también.No servirá de nada que digas abiertamente que ellos no son buenos para tu hijo.
Cuando tu hijo aparezca en una fiesta familiar con otra novia, -una que nunca habías visto antes y que probablemente no volverás a ver-sé hospitalario. Ella también es una chica rebelde y necesita a Jesús.

9. Usa las nuevas tecnologías.

Agradece a Dios por la tecnología porque te permiten estar en comunicación permanente y sencilla con tus hijos. Cuando leas algo en la Biblia que te motive y ayude a amar a Jesús más intensamente, envíaselo a tu hijo. La mejor exhortación para ellos son los ejemplos positivos de la alegría de Cristo en tu propia vida. 

No te estreses cuando estés escribiendo emails como si cada uno tuviese que ser especialmente poderoso, no decaigas, deja que el efecto de las bendiciones de Dios que a ti te ayudan lleguen a la bandeja de entrada de tu hijo. La palabra de Dios nunca se proclama en vano.
10. Invítalo a comer.
Si es posible, no limite la interacción con tu hijo, únicamente por medios electrónicos. Si puedes reúnete con él cara a cara. Puedes pensar que esta situación será estresante e incómoda, pero créeme que es peor estar en la situación de tu hijo -él está experimentando la misma incomodidad, pero combinada con la culpa.- De tal forma que si él está de acuerdo de reunirse contigo a comer, da gracias a Dios y usa esta oportunidad. 
Podrás sentirte hipócrita hablar sobre su vida diaria, puesto que lo más importante para ti es su vida eterna, pero inténtalo de todas formas. Él necesita saber que te preocupas por todas sus cosas.

Luego, antes de terminar la comida, ora para que Dios te dé la sabiduría que preguntarle por su alma. No sabes como te responderá. ¿Puede que mueva sus ojos como haciéndote burlas? ¿Se enfadará y se irá? ¿O habrá Dios creado un efecto desde la última vez que hablasteis? No los sabrás hasta que lo intentes.
Nota para los padres que tienen hijos jóvenes: Dedica algunos momentos para salir a cenar con tus hijos. No solamente será beneficioso para él sino también, después de haber entrado en una etapa de rebeldía, le permitirá expresar sus sentimientos libremente. Si tu hijo ha estado saliendo a cenar con su padre los sábados desde que era pequeño, será más difícil para él rechazar la invitación del padre, (incluso para los hijos irreverentes de 19 años.)

11. Pon interés en sus asuntos.

Si tu hija está rechazando a Cristo a propósito, entonces la forma en que ella pasa su tiempo probablemente te decepcionará. Sin embargo, encuentra el valor de sus intereses si es posible y motívala. 
Solías ir a verla actuar en la escuela cuando ella tenía 10 años; ¿qué puedes hacer ahora que ella tiene 20 años de edad para demostrarle que todavía te preocupas por ella?

Jesús pasó momentos con recaudadores de impuestos y prostitutas y él no tenía ninguna relación familiar con ellos. Imita a Cristo siendo esa clase de padre al que no le importa ponerse unos tapones en los oídos e ir al club nocturno para ver actuar a su hija. Motívala y nunca dejes de orar para que empiece a usar sus dones por la gloria de Jesús en vez de la propia.
12. Guíalo hacia Jesucristo.
Esto puede ser super estresante. Es lo más importante. Ninguna estrategia por llegar a tu hijo/hija durará mucho si el objetivo primordial no es ayudarles a conocer a Jesús.
No es que ellos vayan a ser buenos niños de nuevo; o que se vayan a cortar el cabello y comenzar a ducharse; no es que comience a gustarle la música clásica en vez de su favorita; no es que dejen de avergonzarte en tu estudio bíblico semanal; no es que se vuelvan a votar por un partido conservador en las próximas elecciones; tampoco es que puedas dormir tranquilamente sabiendo que ellos no van a ir al infierno.

La razón más prioritaria de estas 12, de que ore por ellos, les acoja en casa, ruegue por ellos, les escriba emails o se interese por sus asuntos es que sus ojos se abrirán a Cristo. 
Y no es que sea el único punto -Él es la única esperanza. Cuando ellos vean las maravillas de Jesús, la satisfacción será algo completamente distinto para ellos. Él reemplazará la patética vanidad del dinero o la alabanza del hombre o la altura o el orgasmo con que están arriesgando su eternidad en estos momentos. 
Solamente la gracia de Dios puede sacarlos de sus peligrosas acciones y unirlos a él con seguridad, cautivos pero satisfechos.
Él lo hará posible, lo ha hecho con muchos. Ten fe y no desfallezcas.

10 Síntomas de un cristiano que se aleja de Dios.

Friday, September 2nd, 2016

Por Juan M Ramos de “Edificando Vidas”

https://edificandovidasred.blogspot.mx/2015/01/10-sintomas-de-un-cristiano-que-se.html

El día de hoy les quiero compartir 10 síntomas, señales o formas que puedes ver en tu propia vida cuando comienzas a alejarte de Dios. Aunque no lo creas, es muy difícil verlo en uno mismo, muchas veces no nos damos cuenta que nos estamos alejando poco a poco de Dios, sino es hasta que nos vemos en un pozo lleno de problemas y consecuencias negativas por nuestras malas decisiones.
Alejarse de Dios es lo más terrible que puede hacer un hijo de Dios, porque después de experimentar la libertad, el enemigo va a querer aprovecharse para volver a atarnos.

Si llegas a detectar alguna de estas señales a tiempo, ya sea en tu vida o en algún amigo o hermano de la Iglesia, todavía puedes hacer algo: recapacitar y volver a Dios.

Veamos cuáles son esos diez síntomas:

1. Dejas de orar en privado

Cuando tienes tiempo para todo menos para orar, es un indicativo que algo esta pasando en tu relación con Dios. Lo estas dejando a un lado. Hay quienes pueden decir: “yo oro por los alimentos”, pero eso es muy distinto a tener intimidad con Dios.
El Señor Jesús nos enseñó que debemos orar en lo secreto con nuestro Padre (Mateo 6:6). Imagínate que tan primordial es la oración, que el mismo Señor Jesús, oraba todos los días muy de mañana (Marcos 1:35).
Yo alguna vez dije: “No tengo tiempo para orar”, pero realmente pasamos más tiempo haciendo cosas que no edifican en lugar de pasar tiempo a solas con Dios. Si hasta el día de hoy haz dejado de orar, determínate a hacerlo todos los días a partir de hoy.

2. Dejas de leer la Biblia

Así como la oración, la lectura de la Palabra es indispensable para la vida del cristiano, porque de ella tomamos fuerza, aliento, impulso y fe para seguir adelante. La oración es como el respirar y la palabra es como el pan que nos nutre.
La Biblia es la lámpara que nos guía a través del camino correcto (Salmo 119:105). La Palabra de Dios es el alimento que nos ayuda a fortalecernos (Deuteronomio 8:3), nos ayuda a crecer en fe (Romanos 10:17), nos ayuda a vencer al enemigo (Apocalipsis 12:11; Mateo 4:1-11).
Retoma la lectura y el estudio de la Palabra de Dios. Hay que leerla para ser sabio y practicarla para ser santo.

3. Encuentras cualquier excusa para no ir a la Iglesia

Una de las primeras excusas que encontramos es: “No voy a la Iglesia porque está llena de hipócritas”. Para esto hay una frase que circula mucho por las redes sociales que dice: “La iglesia no es un museo de santos” Aunque tampoco debe ser una excusa para estar haciendo lo malo, la Iglesia sirve para restaurar, para edificarnos unos a otros fundamentados siempre en el amor de Cristo. Cual sea la excusa, siempre veremos el error de los demás para justificar nuestros errores.
Hebreos 10:25 nos dice que no dejemos de congregarnos, como algunas personas tiene por costumbre.
Yo fui de aquellos que ponían mil y una excusas para no ir a la Iglesia, pero de verdad que es a veces nuestra carne la que no quiere que vayamos a recibir de lo que Dios tiene para nosotros. Nuestro espíritu está sediento por Dios, anhela ser tocado por Su presencia. El rey David acostumbró aún a su carne a depender de Dios que dijo: “Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas” (Salmo 63:1).
Dale la oportunidad a tu espíritu, alma y cuerpo que se llenen de la gloriosa presencia de Dios. Abre tu corazón, perdona y pide perdón, congrégate y sírvele a Dios con todo tu ser.

4. Comienzas a escuchar música secular

Si nos ponemos a analizar las letras de muchas canciones seculares, encontrarás mucho contenido que NO EDIFICA para nada tu vida.
No se trata de que yo te diga lo que debes hacer, lo mejor es que oremos a Dios y le preguntemos qué le agrada y qué no. Él es quien a través de su Espíritu Santo nos guiará ala verdad, a lo que es correcto (Juan 16:13).
La diferencia entre escuchar música secular y música espiritual (o cristiana), es que la espiritual nos lleva a adorar a Dios, nos inspira para que alabemos y glorifiquemos con cánticos a nuestro Señor. hay música de todos los géneros, aún la música cristiana debe pasar por un filtro para poder elegir la música correcta.

5. Te emocionas más al escuchar temas de actualidad que al escuchar la Palabra

Sientes un mayor interés por cualquier otra cosa (deportes, películas, series, famosos, etc) que por escuchar la palabra de Dios. No dejes de interesarte por lo que puedas aprender en tu devocional, en las predicaciones de tu congregación.
Un ejemplo que he visto, es cuando la gente se apasiona demasiado por el fútbol. He visto a gente llorar, pelear y hasta matar por su equipo favorito, es una pasión llevada al extremo. A eso se le llama fanatismo.
El fanatismo no solo se da en la religión, se puede dar en cualquier ámbito, ya sea deportivo, musical, política entre otros. Nos hace falta más pasión por la Palabra.

6. Tu novio o novia no es cristian@

Es uno de los errores más grandes que cometemos cuando nos alejamos de Dios, y es el de unirnos con yugo desigual. Conozco muchísimos testimonios que acabaron mal, al querer elegir pareja sin pedir dirección a Dios.
Me da mucha tristeza ver casos y más casos de chicos cristianos que prefieren comenzar una relación incorrecta en lugar de agradar a Dios. Hubo un caso de una discípula mía, que tenía poco de acercarse a Cristo; fue a un encuentro, estuvo en la escuela de líderes, asistía a la célula.
De pronto conoció a un chico que no era cristiano. Ella lo empezó a llevar a la iglesia, lo involucró en la célula, lo mandamos al encuentro. Hablamos con ella y le aconsejamos que ese noviazgo no era correcto, que era importante que se dieran un tiempo, pues el chico asistía por quedar bien con mi discípula.
Qué fue lo que pasó, que estos muchachos cayeron en fornicación, se tuvieron que casar para que el chico se hiciera cargo del bebé que habían concebido. Después el muchacho le prohibía a la chica a que fuera a la Iglesia. El ahora esposo de mi discípula, la comenzó a maltratar, a golpear y a engañar con otras.
Dios no se equivoca cuando nos dice que: “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?” (2 Corintios 6:14).

7. Tus mejores amig@s no son cristian@s

No es malo tener amigos inconversos, pero se vuelve una alerta roja cuando pasas más tiempo con ellos, pues es muy probable que termines siendo como ellos. Dice un popular refrán: “Dime con quién te juntas y te diré quién eres”. Como ya tienes amigos nuevos, dejas a un lado a tus amigos y hermanos de la Iglesia porque crees que son aburridos.
En 1 Corintios 15:33 nos dice que: “¡No se dejen engañar! Bien dice el dicho, que «Las malas amistades echan a perder las buenas costumbres.»” (TLA).
Hubo un tiempo que me junte mucho con personas que no tenían temor de Dios, y siempre te cuestionan el por qué no haces o practicas ciertas cosas. Uno sabe que todo lo podemos hacer, pero no todo nos edifica (1 Corintios 10:23).
La gente inconversa no tiene temor de hacer lo incorrecto y siempre van a criticar a los hijos de Dios. Por eso debemos de haceros de amigos que edifiquen y que nos motiven a seguir buscando de Dios.

8. Ves programas de televisión donde muestran el pecado y te es indiferente

Cuando comienzas a ver el pecado como algo normal, deja de parecerte pecado. Después comienzas a pensar: “Si otros lo hacen, por qué yo no”.
Hay series de televisión, películas, novelas y aún caricaturas que exaltan al enemigo, o que quieren sembrar en el corazón de las personas todo aquello contrario a los principios de Dios. El asesinato, la fornicación, el adulterio, es satanismo, espiritismo, magia, conjuros, demonios, y toda clase de pecado; deseos de la carne, de los ojos y la vanagloria de la vida. Todo esto proviene del mundo y del diablo y por eso el enemigo quiere que tu corazón se llene de todo eso. (1 Juan 2:16; Gálatas 5:19-21)
La palabra dice que esos frutos de la carne los debemos desechar para no entristecer al Espíritu Santo (Efesios 4:25-32).

9. Cometes pecado y no te duele

Primero piensas que el pecado es algo “normal”, ya cuando lo haces sientes que no pasa nada, pero las consecuencias siempre vienen. Este es uno de los síntomas más delicados, porque cuando no te sientes mal por el pecado, quiere decir que estamos evitando que el Espíritu Santo nos redarguya.

10. Te alejas de Dios y de todo lo que lo representa

Cuando menos lo imaginas ya estas tan lejos de Dios, y te es indiferente cuando alguien te dice que vuelvas. Crees que eso ya no es para ti y que es mejor como estas ahora. Cuando veas que ya no quieres saber nada de Dios, ni de la Biblia, ni de la Iglesia, ni de los cristianos. Cuando quieres alejarte de todo aquello que te recuerde de Dios, es uno de los síntomas más graves.
Es tiempo que hagas un auto análisis de tu vida espiritual y te des cuenta en cuál de estos diez síntomas te encuentras.
Tal vez hoy sientas que estas muy alejado de Dios pero nunca es tarde para enmendar

La envidia destruye y mata.

Saturday, July 30th, 2016

“Una serpiente estaba persiguiendo a una luciérnaga. Cuando estaba a punto de comerla, ésta le dijo: “¿ Puedo hacerte una pregunta?”. La serpiente respondió “En realidad nunca contesto preguntas de mis víctimas, pero por ser tú te lo voy a permitir”. Entonces la luciérnaga preguntó: “¿Yo te hice algo?”, “No” respondió la serpiente. ” ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?” preguntó la luciérnaga., “No” volvió a responder la serpiente. ” Entonces, ¿por qué me quieres comer?” inquirió el insecto. “Porque no soporto vérte brillar”, respondió la serpiente.”
Proverbios 27:4
4 El enojo es cruel,
la ira es destructiva,
y la envidia es incontrolable.

Marcos 15:9-11
– Y como Pilato sabía que los sacerdotes principales habían entregado a Jesús sólo por envidia, le preguntó a la gente:
— ¿Quieren que deje libre al rey de los judíos?
Pero los sacerdotes principales alborotaron a la gente para que pidiera la liberación de Barrabás.

Hechos 5:17-18
El jefe de los sacerdotes y todos los saduceos que lo acompañaban sintieron mucha envidia de los apóstoles. Por eso mandaron que los arrestaran y los pusieran en la cárcel de la ciudad.

Hechos 7:9
9 »José fue uno de los doce hijos de Jacob. Como sus hermanos le tenían envidia, lo vendieron como esclavo a unos comerciantes, que lo llevaron a Egipto. Sin embargo, Dios amaba a José,