¿Es necesario el bautismo por agua para la salvación del alma?

A continuación presento extractos del libro: Manual de Evangelismo Personal de Ray Stanford.

A fin de poder entender las enseñanzas Escriturales con respecto al bautismo, debemos conocer lo que la palabra en sí significa. Las palabras griegas traducidas como “bautizar” y “bautismo” son baptizo, baptisma, y baptismos. Aunque Ud. no sea un políglota, podrá notar de estos términos, que la palabra “bautizar” en realidad no es, en absoluto, una TRADUCCION del griego baptizo. Los traductores simplemente reemplazaron un par de letras. Esto es llamado TRANSLITERACION, es decir, no una traducción propiamente dicha, puesto que en una traducción fiel, el significado de la palabra es llevado de un idioma a otro. Esto no fue lo que se hizo con la palabra “bautizar” o “bautismo. El resultado de esto es que cada vez que alguien oye o lee acerca del bautismo, automáticamente piensa que debe significar bautismo POR AGUA. Por lo tanto, cuando una persona lee en Hechos 2:38, por ejemplo, “…Arrepentíos, y bautícese… para perdón de los pecados…”erróneamente llega a la conclusión de que uno debe ser sumergido en agua para ser salvo… puesto que el verso dice que uno debe hacerse bautizar para recibir el perdón de Dios.

La falta de entendimiento en cuanto al significado correcto del bautismo ha resultado en mucha confusión y daño. La palabra significa “sobrepujar (sumergir o cubrir), y limpiar.” Cuando las Escrituras se refieren al bautismo POR AGUA, el contexto SIEMPRE lo destaca con claridad. Cuando el agua no se menciona en relación con el bautismo, debemos usar extremo cuidado al estudiar el pasaje para poder reconocer a qué clase de bautismo—”limpiar” o “sumergir”— se está refiriendo.

LAS DIFERENTES CLASES DE BAUTISMO EN LAS ESCRITURAS

Existen por lo menos seis clases diferentes de bautismo en la Biblia:

1) El bautismo de Juan (Mateo 21:25)

2) El bautismo de arrepentimiento (Marcos 1:4)

3) El bautismo o limpieza para muerte (Romanos 6:4)

4) El bautismo por agua (Mateo 3:11)

5) El bautismo en el Espíritu (Mateo 3:11; 1 Corintios 12:13)

6) El bautismo en Moisés (I Corintios 10:2)

Lo que antecede es suficiente como para hacernos pensar dos veces antes de suponer que el bautismo debe siempre referirse al agua.“Marcos 16:16 dice, “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, serácondenado.” Lógicamente, por lo tanto, existe una clase de bautismo que es necesario para la salvación.

Juan el Bautista, haciendo ver la diferencia entre su bautismo y el bautismo de Cristo, dijo: “Yo a la verdad os he bautizado con AGUA; pero él ( Cristo) os bautizará con ESPIRITU SANTO” (Marcos 1:8).

Después de la muerte, sepultura, y resurrección de Cristo Jesús, Pablo vino al encuentro de algunos discípulos de Juan, quienes no eran salvos, a pesar de que habían sido bautizados en agua por Juan. Ellos todavía no habían recibido el bautismo (limpieza) del Espíritu Santo. Cuando lo recibieron, fueron salvos (Hechos 19:1-7; comparar con Romanos 8:9). Es el bautismo del ESPIRITU que es esencial para la salvación… y no el bautismo por AGUA.
El Señor Jesucristo no bautizó a nadie con agua durante todo el tiempo que EL estuvo aquí en la tierra.
“Sí el bautismo por agua fuera necesario para la salvación, entonces Cristo Jesús habría impedido la salvación a todas las personas con las cuales EL trató directamente.

Efesios 4:5 dice que hay “un bautismo” que Dios reconoce en la actualidad. Y la cita de 1 Corintios 12:13 lo describe con claridad: “Porque por un solo ESPIRITU fuimos todos ( sin excluir a ningún creyente) bautizados en un cuerpo… y a todos se nos dio a beber de un mismo ESPIRITU.” Nótese que “un Espíritu” yun bautismo” de Efesios 4:4, 5 están perfectamente de acuerdo con “un solo Espíritu” y “un cuerpo” de 1 Corintios 12:13. ESTE es el bautismo, o limpieza, que es necesario para la salvación. Este bautismo es efectuado por Dios, y no por el hombre.

¿COMO Y CUANDO SE RECIBE EL BAUTISMO DEL ESPIRITU?

“Para poder ser un hijo de Dios uno debe tener el Espíritu Santo, pues Dios nos dice, “…Y si alguno NO tiene el Espíritu de Cristo, NO ES DE EL” (Romanos 8:9). Juan 1:12, 13 nos dice que nosotros nos convertimos en hijos de Dios, nacidos de EL, CUANDO nosotros recibimos a Cristo por la fe. Y CUANDO nosotros recibimos a Cristo, también recibimos el Espíritu.

“En él también vosotros (gentiles), habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa” (Efesios 1:13).

Juan 7:39 dice, “Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él (Cristo)…” El Espíritu Santo es otorgado a los creyentes al momento de ser salvos y EL mora en ellos para siempre.

PASAJES ESCRITURA LES QUE ALGUNAS PERSONAS PIENSAN QUE ENSEÑAN EL BA UTISMO POR AGUA PA RA LA SALVACION
Hechos 2:38, “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” Podemos descubrir lo que este verso significa si tenemos en cuenta claramente los siguientes puntos:
(1) Ser “bautizado” significa ser “limpiado.”
(2) Estos judíos incrédulos se compungieron de corazón cuando Pedro les recordó que ellos habían tenido parte en la crucifixión de Jesús. Y les dice que SE LIMPIEN de ese pecado “EN el NOMBRE de Jesucristo”—la misma PERSONA que ellos ayudaron a crucificar.
(3) Pedro les dijo que se bautizaran “en el nombre de Jesucristo.” Algunos suponen que Pedro quiso decirles que se bautizaran en agua y que al hacerlo, Pedro les diría: “Yo te bautizo en el nombre de Jesucristo.” No obstante, esto no es lo que Dios ha registrado en este pasaje, sino lo que los hombres han interpretado. DIOS dice que estas personas fueron limpiadas en el NOMBRE DE CRISTO. Recordemos que SU nombre significa, “el Dios que salva, protege, satisface, etc.” ¡Hay poder para limpiar en SU Nombre!
(4) Nótese que cuando estas personas fueron limpiadas en Cristo, ellas recibieron el don del Espíritu Santo. Por lo tanto, este es otro verso que muestra que el bautismo o limpieza que acompaña a la salvación es del Espíritu—no del agua.
(5) Asimismo, nótese que dice el DON del Espíritu Santo. Si uno necesitara el bautismo por agua para ser salvo, o para recibir el Espíritu Santo, ni la salvación ni el Espíritu Santo serían un DON de Dios, sino de las obras del hombre.
(6) Cuando el “Bautismo” se refiere al agua, significa hacerse mojar completamente; cuando se refiere a la salvación, significa ser limpiado total o completamente por el Espíritu. Hechos 2:41 registra que 3.000 personas confiaron en Cristo como resultado del mensaje de Pedro. Si el bautismo de este pasaje se estuviera refiriendo al bautismo por AGUA, ¿dónde habrían podido ser bautizados por Pedro? El y todas las demás personas estaban en el área del Templo, y ALLI NO HABLA AGUA, excepto en un lebrillo en el cual los sacerdotes se lavaban las manos y los pies antes de entrar en el lugar Santo del templo. Pero el verso 41 nos dice que 3.000 almas fueron añadidas a los discípulos “aquel día.” En todo el pasaje el agua no es mencionada ni una sola vez.
Traducido literalmente, Hechos 2:38 podría leerse; “Entonces Pedro les dijo: “Cambien de criterio, y LIMPIESE cada uno de ustedes en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibirán el don del Espíritu Santo.”
arcos 16:16, “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” Sírvase notar cuatro cosas con respecto a este verso:
1) Sólo la incredulidad condena. Ser bautizados por agua, o no ser bautizados por agua, no tiene nada que ver con ello.
2) El bautismo aquí es el bautismo del Espíritu, no el bautismo por agua.
3) El que creyere y fuere limpiado será salvo. Nosotros somos los que creemos y Dios es quien nos
limpia. “Y eso erais algunos: mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados; va habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios” (1 Corintios 6:11).
4) En cuanto al pasaje de Marcos 16, “Los dos manuscritos más antiguos, el Sinaiatico y el Vaticano, no tienen los vs. 9-20. Otros manuscritos incluyen este pasaje, pero con omisiones y variantes parciales. Sin embargo, Ireneo e Hipólito lo citaron, en el segundo o tercer siglo” (ver nota 2 de Scofield para Marcos 16:9).
Juan 3.5, “Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.”
Algunas personas creen que este verso se refiere al bautismo por agua porque dice que uno debe ser “nacido de agua.” Pero permítame formular una pregunta: ¿Son el NA(‘IMIENTO y el BAL 1 ISMO una misma cosa? ¡Por supuesto que no! Si Cristo quiso decir, “Debéis bautizaros en agua,” El lo hubiera dicho así. Pero EL dijo: “Nacido de agua” porque Jesús sabía la diferencia que hay entre las dos cosas.
Consideremos el contexto. La primera vez que Jesús habla a Nicodemo acerca del nuevo nacimiento, El dice, “El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (v. 3). Nicodemo pensó que la declaración de Cristo se refería a otro nacimiento físico. Y en efecto, él preguntó: “¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?” (v. 4).
Nosotros SABEMOS que el NACIMIENTO DE AGUA en Juan 3:5 no puede significar bautismo en agua. Hay por lo menos dos cosas que esto podría significar dentro del contexto, y sin contradecir las otras partes de la’Palabra de Dios.
1) Algunos eruditos bíblicos creen que ser “nacido de agua” se refiere al nacimiento físico. Nótese la contestación de Jesús a Nicodemo, de que un hombre tiene que NACER (el tema desde el principio al fin es NACIMIENTO, no bautismo) de agua del Espíritu. Cristo estaba diciendo, “Nicodemo, debes nacer de agua (nacimiento físico) t’ del Espíritu (nuevo nacimiento).” ¿Por qué se dice que ser “nacido de agua” se refiere al nacimiento físico? Por la explícita declaración de Cristo en el mismo verso que sigue, “Lo que es nacido de la CARNE, carne es; y lo que es nacido del ESPIRITU, espíritu es” (v. 6). Entonces Jesús continuó diciendo: “No te maravilles (no te sorprendas) de que te dije: Os es necesario NACER de nuevo.”
2) Otros letrados bíblicos creen que ser “nacido de agua” se refiere al Espíritu Santo. A través de todo el Evangelio de Juan, el agua es usada como una ilustración para señalar a Cristo como el dador del “agua viva,” tal como en Juan 4:6-14. Estando junto. al pozo de Jacob Jesús le pidió de beber a la mujer samaritana, y asimismo le dijo que EL podía darle a ella agua también… Pero el agua que EL da no es H2O . . . EL agua que EL da es “una fuente de agua viva que salte paró vida eterna” (v. 14). En Juan 7:39 Cristo dio esta explicación del “agua viva”: “Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él…”
La palabra griega traducida “y” en Juan 3:5 es “kai.” En la Concordancia de Strong (No. 2532), encontramos que esta palabra es un “participio primitivo, que tiene importancia copulativa (unión), y a veces cumulativa.” Aparte de traducirse “y” también es traducida como “ciertamente, asimismo, además,” etc.
Por lo tanto, si expresáramos el verso de Juan 3:5 en paráfrasis, podríamos leerlo de esta manera: “De cierto, de cierto os digo, que el que no naciere de agua (el agua viva que Cristo da), a la verdad, por el Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.”
3) Y aún otros estudiantes bíblicos creen que el nacimiento de agua en Juan 3:5 está hablando del “lavamiento del agua por la Palabra,” como se menciona en Efesios 5:26 y Tito 3:5.
Lo que es importante que nosotros sepamos es que la salvación es siempre y únicamente por la fe en el Señor Jesucristo, y este pasaje de Juan 3:5 de ninguna manera sugiere el bautismo por agua para la salva- ción.
Para que alguien llegue a la conclusión de que Juan 3:5 se está refiriendo al BAUTISMO POR AGUA, significaría que dicha persona ha pasado completamente por alto el contexto total del tercer capítulo.
1 Pedro 3:21, “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo.”
Este verso ni siquiera está hablando de la salvación del alma de una persona, sino de estar salvado o librado de una conciencia culpable de no obedecer a Dios. (En este caso, obedeciendo a Dios bautizándose por agua DESPUES de la salvación.)
No obstante, aquellos que creen que el bautismo por agua es esencial para la salvación con frecuencia usan este verso, por lo que nosotros daremos algunos detalles sobre su explicación. (Pero todas las veces que este verso fue usado, nunca tuve una sola persona que citara más que la primera parte del mismo: “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva…”)
Es como si Satanás hubiera puesto anteojeras a la gente, porque no pueden ver que el verso continúa afirmando con claridad que esta salvación no es la salvación que de ninguna manera “quita los pecados de la carne.” Nótese cuán enfático es el Señor: “NO quitando las inmundicias de la carne . . .” Sin embargo, una y otra vez, cuando yo he indicado esto a los que piensan que este verso enseña la regeneración bautismal, reaccionan como si jamás hubieran visto la última parte del verso. Pero el Señor la colocó allí para evitar que nos confundiéramos.
No obstante, alguien podría decir: “Este verso ciertamente dice ‘bautismo… ahora nos salva…’“ Sí, nos salva, y la Palabra de Dios nos dice de qué nos salva.
El verso en sí, y el contexto mismo, contesta a la pregunta, “¿de qué nos salva el bautismo?” El verso 20 dice que “ocho, (Noé y su familia) fueron salvadas por agua.” La palabra “por” literalmente debiera leerse “mediante.” Ud. mismo puede verificar esto en cualquier otra traducción — American Standard Version, Williams, Weymouth, New English Bible, etc.
Se aclara perfectamente bien cuando leemos acerca del diluvio en Génesis 7, que la gente no era salvada POR el agua. Ellos fueron condenados y matados POR el agua. Pero los ocho creyentes que estaban en el ARCA (tipológicamente ‘estar en Cristo’), fueron salvados MEDIANTE las aguas, por el arca. Literalmente, el verso 20 puede leerse, “ocho, (personas) fueron salvadas mediante el agua.”
Cuando el verso 21 dice que, “el bautismo que corresponde a esto ahora nos salva,” debemos entender que existen diferentes clases de ‘salvación,” así como también hay diferentes clases de “bautismos.”
Algunos ejemplos de las diferentes clases de “salvación” en las Escrituras son: Santiago 5:15, `Y la oración de fe salvará (protegerá, librará) al enfermo, y el Señor lo levantará…” Aquí no se está hablando de la salvación del alma, sino de librar a alguien de una enfermedad física.
Hechos 27:31, “…Si éstos no permanecen en la nave, vosotros no podéis salvaros.” ¿Salvarse de qué? Salvarse de morir ahogados. Pero, supongamos que yo iniciara un nuevo culto. Yo podría llamarlo el culto de los “Navitas,” y podría usar este verso como mi autoridad otorgada divinamente, si la gente tuviera que vivir en naves para ser salva. Pero, ¿cuánta gente piensa Ud. que se salvaría si uno tuviera que vivir en naves para lograr la salvación?
Hebreos 5:7 menciona que el Padre podía librar (proteger, salvar) a Jesús de la muerte física. Pero Jesús dio SU vida voluntariamente (Juan 10:18), y a pesar de que EL sabía que EL sufriría en la carne, EL soportó la cruz para tener el gozo de ver almas salvadas mediante el pago que EL efectuara en la cruz por ellos.
La palabra griega que en I Pedro 3:21—y en cualquier otro lado en la Biblia—se traduce “salvar” es “sozo,” y significa “ser salvo, protegido, librado.” Ud. debe siempre leer el contexto para ver a qué clase de protección, o liberación, o salvación se refiere.
I Pedro 3:21 está claro en cuanto a qué clase de salvación y liberación se menciona aquí. Nótense cuidadosamente las palabras: “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva—protege, libra—(NO quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios)…” Como hijos de Dios por la fe, debiéramos seguir el mandamiento de Cristo de ser bautizados por agua después que somos salvos, y cuando nosotros obedecemos este mandamiento tenemos una buena conciencia hacia Dios. Somos librados de una conciencia que nos condena. (Ver Mateo 28:19; Hechos 8:36-38; Hechos 10:47-48.)
En 1 Corintios 1:17, Pablo dice, “Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio . . .” Si el bautismo por agua fuera necesario para la salvación, entonces Pablo, en efecto, estaría diciendo, “Pues no me envió Cristo para ver que la gente sea salva, sino para predicar el evangelio…” Cualquiera puede ver lo ridículo que esto sería. Asimismo, en 1 Corintios 1:14, Pablo hubiera dicho: “Doy gracias a Dios de que ninguno de vosotros fuisteis salvados, excepto Crispo y Gayo.” Esto anularía completamente el íntegro propósito del ministerio total del apóstol Pablo.
El bautismo por agua NUNCA limpia o lava el pecado. UNICAMENTE LA SANGRE DE JESUCRISTO puede hacerlo (Efesios 1:7). La salvación viene por medio de nuestra fe.
***
La ordenanza de la comunión es un tipo de nuestra salvación, por la muerte de Cristo. La ordenanza del bautismo es un tipo de nuestro servicio, por el poder del Espíritu Santo.
El servicio viene por medio de nuestra obediencia, y como creyentes, nosotros debiéramos obedecer la Palabra de Dios, siguiendo SUS mandamientos de la mejor manera que podamos. En esta obediencia, el bautismo por agua por cierto debiera estar incluido. Esto es un testimonio a los demás de que uno ahora está andando en una vida nueva (Romanos 6:4).
COMO TESTIFICARLES A LOS QUE CREEN EN EL BAUTISMO POR AGUA PARA LA SALVACION
1) Como es también cierto de la mayoría de los casos en que uno testifica, el tema de discusión es “gracia vs. obras” (bautismo por agua). Le recomendamos que use las citas de Efesios 2:8, 9 ó Romanos 4:5.
2) En vez de discutir sobre los pasajes que hablan del “bautismo,” comunique el plan de la salvación, haciendo énfasis en los versos que sean explícitos en cuanto a la salvación, como Juan 6:47. Es necesario interpretar versos inexplícitos mediante versos definidamente claros, y nunca a la inversa.
3) Formule preguntas acerca de los versos de salvación para que el significado se haga claro como el cristal en la mente del inconverso. Por ejemplo: “De acuerdo a Juan 6:47 ¿quién tiene vida eterna?” Respuesta: “El que CREE en Cristo.” Pregunta: “Bueno, si uno TIENE vida eterna al confiar en Cristo como Salvador personal, ¿qué más se necesitar’ Respuesta: “¡Nada más!”
El bautismo por agua no nos ayuda a ser salvos. No tiene nada que ver con la salvación.
4) A menudo, la gente que cree en la salvación mediante el bautismo por agua también piensa que otras “obras” son asimismo necesarias para la salvación. Dichas personas dicen que hay otras condiciones para la salvación aparte de creer, y que uno tiene que leer toda la Biblia para descubrir cuáles son.
Para responder a este tipo de objeción, simplemente diríjase a los ejemplos bíblicos donde a los incrédulos se les dijo exactamente lo que debían hacer para ser salvos. Por ejemplo: Cristo le dijo a Nicodemo que tan sólo debía creer para recibir la vida eterna (Juan 3:16-18). Pablo le dijo al carcelero de Filipos que tan sólo debía creer para ser salvo (Hechos 16:30, 31). Pablo les dijo a los judíos que tan sólo debían creer para recibir el perdón de todos los pecados (Hechos 13:26, 38, 39).
Ninguna de las personas arriba mencionadas tenía la Biblia completa para estudiarla de punta a cabo. Ellos querían ser salvos allí mismo (especialmente el carcelero de Filipos que estaba a punto de quitarse la vida). ¿Cree Ud. que Cristo Jesús o Pablo sólo le dijeron PARTE de lo que tenían que hacer para ser salvos? ¡La verdad a medias, especialmente en este caso, hubiera sido ciertamente una mentira! ¿Sería Ud. mismo tan descuidado y tan cruel? ¿Qué otra cosa podría ser más claro que “Cree en el Señor Jesucristo y SERAS SALVO”?
El ladrón en la cruz no bajó para hacerse bautizar, sino que él fue al cielo. (El cielo y el paraíso son el mismo lugar de acuerdo a II Corintios 12:1-4). Pablo dio gracias a Dios que él no había bautizado a muchas personas (1 Corintios 1:11-21). Si el bautismo por agua fuera necesario para la salvación, entonces Pablo habría estado dando gracias a Dios que él no se ocupó en que muchos fuesen salvos… ¡Esto es inconcebible!
No sólo eso, sino que Cristo nunca bautizó con agua a ninguno. Si el bautismo por agua fuera necesario para la salvación, entonces Cristo privó de la salvación a las personas con quienes EL trató cuando estaba en la tierra. Pero EL vino para’ ¡buscar y SALVAR!”

Leave a Reply