Tu no estas Leyendo esto por Accidente

por Rick Warren

“Por lo tanto, ya que fuimos declarados justos a los ojos de Dios por
medio de la fe, tenemos paz con Dios gracias a lo que Jesucristo
nuestro Señor hizo por nosotros.” Romanos 5:1 (NTV)

No Estás Leyendo Esto Por Accidente
No; Dios sabía antes de que tú nacieras, que estarías aquí en este momento. Él planeó como tener tu atención por unos pocos segundos para que
pudiera decirte esto: “He visto todas las heridas en tu vida y nunca he dejado de amarte. Tú me importas. Te amo más de lo que puedas saber. Te creé para amarte y he estado esperando que me ames a mí. ”
Dios está diciendo: “Quiero que el resto de tu vida sean lo mejores años de tu vida, estoy contigo y de tu lado. Quiero salvarte de tu pasado. Quiero separarte para el propósito para el que te creé y quiero salvarte por mi gracia. Si me permites hacer esto, te daré paz conmigo, mi paz y la paz con otras personas. Pero tienes que abrir la puerta y recibir el regalo de Navidad”.
Si tú me dieras un regalo de Navidad y nunca lo abriera, estarías decepcionado y sería un regalo inútil, porque no recibiría el beneficio de un regalo que nunca se abrió.
Jesucristo es el regalo de Navidad de Dios para ti; sin embargo, algunos de nosotros hemos pasado Navidad tras Navidad y nunca hemos abierto el mejor regalo de todos: el regalo de Dios de la salvación. ¿Para qué celebrar la Navidad, si no vas a abrir el regalo más grande? No tiene sentido dejar sin desenvolver el regalo del perdón de tu pasado, un propósito para vivir y una casa en el Cielo.
Jesucristo te dice: “Puedo remplazar la frustración en tu corazón con paz, puedo cambiar el sentimiento de culpa, el resentimiento, la vergüenza y rencor con el perdón. Puedo sustituir la preocupación y la ansiedad con la confianza y la fe. Puedo remplazar la depresión o la desesperación con la esperanza. Puedo sustituir el vacío con significado y propósito. Puedo cambiar la confusión con claridad. Pero yo no voy a romper la puerta de tu corazón. Tienes que invitarme a entrar.
“No importa quién eres o de dónde vienes. Si me quieres y estás listo para hacer lo que te digo, la puerta está abierta.”
No importa cuál sea tu trasfondo religioso sea – católico, protestante, judío, musulmán, mormón, budista, bautista, hindú, o ninguna religión. No se trata de religión. Dios no envió a Jesús para darte la religión. Él lo envió para que pudieras tener una relación personal con Dios. Todo esto se trata de una relación.
A continuación te presento una oración que oré hace años, cuando crucé la línea y me hice amigo de Dios. Es una oración muy simple. Si estas palabras expresan el deseo en tu corazón, léelas como si estuvieras hablando con Dios.
Oración:
Querido Dios, tengo miedo, pero quiero llegar a conocerte. Yo no lo entiendo todo, pero te doy gracias porque me amas. Te doy gracias porque estabas conmigo incluso cuando yo no te reconocí. Te doy gracias por lo que eres para mí, que no enviaste a Jesús a condenarme, sino a salvarme.
Admito que ni siquiera me había dado cuenta que necesitaba un Salvador, pero hoy quiero recibir el regalo de Navidad de tu Hijo. Te pido que me salves de mi pasado, mis lamentos, mis errores, mis pecados, mis hábitos, mis heridas y mis complejos. Sálvame de mí mismo.
Te pido que me salves para tu propósito. Quiero saber por qué me pusiste en este planeta. Y quiero cumplir para lo que fui hecho para hacer. Quiero aprender a amarte y confiar en ti y tener una relación contigo.
Necesito paz contigo, Dios, y te necesito para que pongas tu paz en mi corazón. Te necesito para que te lleves las preocupaciones y me llenes de Tu amor. Ayúdeme a ser un pacificador y ayudar a otros a encontrar la paz contigo y el uno con el otro. En Tu Nombre oro, amén

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