¡NO QUEREMOS LA NAVIDAD!

Eso es lo que dicen algunas personas e instituciones alrededor del mundo, porque desean eliminar cualquier vestigio del cristianismo sobre la tierra.

Rescatemos el concepto de la navidad. ¿Por que la celebramos?

Te rogaríamos que leyeras Isaias 9:6-7

»Nos ha nacido un niño,

Dios nos ha dado un hijo:

a ese niño se le ha dado

el poder de gobernar;

y se le darán estos nombres:

Consejero admirable, Dios invencible,

Padre eterno, Príncipe de paz.

7         Él se sentará en el trono de David,

y reinará sobre todo el mundo

y por siempre habrá paz.

»Su reino será invencible,

y para siempre reinarán

la justicia y el derecho.

»Esto lo hará el Dios todopoderoso

por el gran amor que nos tiene.”

 

Este pasaje nos indica que estamos celebrando el cumplimiento de una profecía, el Mesias que salvaría el mundo estaba naciendo en esa pequeña ciudad.

Festejamos la Navidad porque celebramos a nuestro Señor, no una fecha.

Asi que la razón de la celebración es glorificar al Padre por el nacimiento de Jesucristo, el cual es el hecho más  maravilloso de la historia.  Imaginate, ¡Dios se hizo hombre para poder salvarnos de nuestros pecados!

Celebramos el propósito de su nacimiento, la salvación de todos nosotros. Celebramos la forma como se logró, el Espíritu concibiendo milagrosamente en una virgen. Celebramos el cumplimiento de muchas profecías dadas en el Antiguo Testamento por distintos profetas, y que era imposible que se cumplieran en una sola persona. Como ves, tenemos mucho que celebrar.

 

Algunos en los círculos religiosos critican de que Navidad se celebra en un día en el cual el Señor no nació. Y es cierto, lo más probable es que Jesús no nació el 25 de diciembre de hace 2,008 años. Pero nadie sabe con certeza el día de su nacimiento, y más que honrar la fecha debemos honrar el suceso.

Otros critican que ese día los paganos celebraban el nacimiento de su dios Sol; critican el paganismo del árbol, las imágenes o las tradiciones. Pero esa es la misma razón que nos debería impulsar a no tocar retirada, sino avanzar. No podemos dejar que el nacimiento de nuestro Señor se convierta en una fiesta pagana, debemos proclamar Su Nombre ese día a todo el mundo.

 

Nosotros celebramos al único Dios, Jesucristo, no a otro ídolo. Deja de escuchar a esa gente religiosa que te ha enseñado sobre otros ídolos, y que se dedican a señalar y condenar antes que a bendecir y exaltar al Señor. Aprovecha a pasar un tiempo de amor y unidad con tu familia, a expresar tu aprecio a tus seres queridos. Aprovecha la fecha en la que todos están pensando en el nacimiento de Jesús para hablarles de El.

Este es el momento para que muchos acepten a Jesús como su salvador personal.

Diles que no sean como aquellos que rechazaron a los peregrinos que buscaban un lugar para que Jesús naciera, sino que abran posada para que el Señor nazca en su corazón.

No dejemos que nadie robe la belleza de esta celebración. No desistas, comparte sobre Jesús. Sigue las palabras que los ángeles le dieron a los pastores al anunciar el nacimiento de Jesús: “¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!” (Lucas 2.14)

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