Cada camino tiene un destino

 

Los seres humanos nos contradecimos muchas veces. Decimos que amamos a nuestra familia y que es lo mas importante, pero prácticamente no los vemos por estar involucrados en nuestro trabajo; expresamos que pasar tiempo con Dios es la alta prioridad de nuestra vida, pero pasan los días y no leemos la Biblia; convencemos a otros de la importancia de congregarnos, pero por cualquier excusa menor dejamos de ir a la iglesia; nos sabemos de memoria los versículos que hablan de generosidad, pero no le damos a Dios.

Puede ser que tengamos las mejores intenciones y hasta la mejor información, pero el camino que decidimos tomar no tiene nada que ver con el destino que deseamos tener.

En este estudio bíblico para grupos, Andy Stanley, nos anima a reflexionar en esta gran verdad: “Tu ruta, el camino que escojas, determina tu destino“.

INTRODUCCIÓN

Piensa en la última vez que hiciste un viaje en carretera, todo emocionado, escuchando buena música, tu bebida favorita, sintiéndote un as del volante. Y de repente, te das cuenta de la triste realidad: ¡¡estás perdido¡¡

Seguramente que en tu mente tenías bien fijo el destino que deseabas alcanzar, pero tomaste el camino equivocado, y al final terminaste en un lugar donde no querías estar.

Muchas veces en la vida, el camino que uno tiene en mente y el camino en el cual finalmente termina, no es el mismo. Es un principio universal, lo llamamos el principio de la ruta: «La dirección determina el destino, no la intención».

Hoy vas a descubrir cómo es que este principio tiene un impacto en cada área de tu vida.

PREGUNTAS PARA ESTUDIO EN GRUPO

1. Comparte con tu grupo acerca de tu última experiencia como un turista perdido. ¿Cómo te perdiste? ¿Cómo hiciste para retomar el camino correcto?

2. Lee Proverbios 7:6‐27. Así como cuenta el proverbio, cuéntanos sobre otra persona quien tomó un camino equivocado y tú quisiste prevenirlo, porque de alguna manera tu experiencia o vivencia te señalaban de que a esa persona le podía pasar igual.

3. Comparte con el grupo algunas metas o destinos que deseas alcanzar en cuanto a tu carrera, finanzas, tu matrimonio o tus hijos (aunque todavía estés soltero).

4. Si continuas el mismo rumbo, si sigues haciendo las mismas cosas, ¿a dónde crees que te diriges en esas áreas? ¿Qué tan diferente es esta dirección del destino que esperas?

5. ¿Hay algún camino que debes abandonar? ¿Necesitas tomar una nueva dirección en algún área de tu vida?

MEDITA ESTO

¿Por qué será que pensamos que solamente con nuestras buenas intenciones habremos de llegar a nuestro destino deseado?    ¿Por qué pensamos que nuestras decisiones son simplemente eventos individuales, en vez de entender que mediante ellas se construye la ruta que nos lleva a nuestro destino?

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