NI CARNAL NI LEGALISTA: SIMPLEMENTE CRISTIANO

Dos extremos:

A) Una persona practicando el libertinaje, excusándose en “todo me es licito”

B) Una persona practicando el legalismo, diciendo ” todo lo que hagáis, hacedlo para el Señor”

No cabe duda que Dios nos ha dado libertad, y por otra parte, Dios mismo nos pide que demos un testimonio impecable.

En otras palabras: Ni carnales, ni legalistas.

Leamos Santiago 4:1-3

¿De dónde vienen las guerras y las peleas entre ustedes? Pues de los malos deseos que siempre están luchando en su interior. Ustedes quieren algo, y no lo obtienen; matan, sienten envidia de alguna cosa, y como no la pueden conseguir, luchan y se hacen la guerra. No consiguen lo que quieren porque no se lo piden a Dios; y si se lo piden, no lo reciben porque lo piden mal, pues lo quieren para gastarlo en sus placeres.

1- ¿Las guerras y pleitos son de origen externo o interno?

2- ¿Puede una persona crear una situación de división entre cristianos actuando con una motivación impura? ¿Como?

Para solventar esa lucha interior, veamos lo que dice Santiago 4:4

¡Oh gente infiel! ¿No saben ustedes que ser amigos del mundo es ser enemigos de Dios? Cualquiera que decide ser amigo del mundo, se vuelve enemigo de Dios.

3- Quiere esto decir que no nos relacionemos con no creyentes?

4- ¿Estarán exhortándonos estos versos a que individualmente hagamos un análisis de nuestro proceder y sus motivaciones?

Leamos entonces, para concluir, estos versos:

Santiago 4:8-10

Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Límpiense las manos, pecadores! ¡Purifiquen sus corazones, ustedes que quieren amar a Dios y al mundo a la vez!  ¡Aflíjanse, lloren y laméntense! ¡Que su risa se cambie en lágrimas y su alegría en tristeza!  Humíllense delante del Señor, y él los enaltecerá.

Nota: Este es un tema donde se debe abordar abiertamente el mal proceder y señalarlo como algo que debe llevarse delante de Dios. Se debe dejar claro que Dios desea que ganemos muchas almas pero sin actuar carnalmente.

Una solución practica para mantener un gran balance es amar a Dios y  madurar espiritualmente.

El gran enemigo del crecimiento en madurez es el T.I.O.  ¿Te recuerdas que es el TIO? Temor, Ignorancia y Orgullo

5- ¿En que debes humillarte ante Dios?

6- ¿Donde estas lidiando con el TIO?

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