Deseo casarme…algun día. ¿Que debo considerar?

¿Somos tal para cual?Por Sergio Handal

Antes de comenzar a tratar  este tema tan apasionante quisiéramos hacer una importante referencia de la pagina de www.aguasvivas.cl. Y esta es la siguiente:

En Proverbios 19:14 encontramos: “La casa y las riquezas son herencia de los padres; mas de Jehová la mujer prudente.” Los padres pueden dejarle en herencia casa y riquezas, pero ¿de dónde viene la mujer, la esposa? No es herencia de los padres. Es un regalo de Dios. De la misma manera que Dios formó a Eva para Adán, Dios tiene en su corazón la esposa para ti varón, a su tiempo. Si te apresuras, y buscas por ti mismo, tal vez te equivoques.

Cuando dos jóvenes se conocen, se conocen sólo parcialmente. Diríamos que –con mucha fortuna– se conocen el 50% de lo que son. Pero justamente las cosas que dividen las parejas, y que producen las separaciones, están en ese otro 50% que no fue conocido en el noviazgo, y que después de casados asoman. Y suelen ser cosas tan dolorosas, tan terribles –son a veces pequeños defectos, pequeñas diferencias– que se van acumulando la una a la otra, y que hacen que el matrimonio no funcione.

El único que te conoce a ti mejor que ti mismo es Dios, y Él conoce a la persona que va a congeniar, a armonizar exactamente con tu personalidad. De tal manera que lo que uno no tenga el otro lo va a tener. La debilidad de uno la va a suplir la fortaleza del otro.

Cuando Dios une a una pareja, podrán ellos ir descubriendo, día tras día, año tras año, que aún esas cosas ocultas que estaban en el corazón, cuando surgen, en vez de producir dolor, producen gozo. Porque Dios escogió la persona idónea para ti.

Y tú dirás: “¡Oh, aun en esto se produjo una armonía! ¡Aun en esto nos complementamos!”. Esa es la elección de Dios.

No existe en la Biblia un Manual de cómo llegar al matrimonio. Sobre este tema se han escrito libros, ensayos, además de muchísimas conferencias, algunos a favor de las citas, otros en contra de las citas, etc. ¿Que podemos hacer ante toda esta información? Pues irnos a la información básica que encontramos en la Biblia que nos enseña que:

  1. Un cristiano debe casarse con alguien que tenga la misma naturaleza espiritual. Esa persona debería de ser una persona que esta segura que vera al Señor cuando cierre sus ojos a esta tierra, que comparte la convicción que es salvo porque Jesucristo murió por todos sus pecados y porque ha aceptado esa vida eterna que El ofreció en la cruz. Es bastante claro en toda la Biblia, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, que este el criterio que un hijo de Dios no puede pasar por alto en el momento de escoger con quien casarse.

2 Corintios 6:14

No os unáis en yugo desigual con los incrédulos, porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión, la luz con las tinieblas?

  1. Un cristiano debería considerar unir su vida con alguien que comparte sus valores. ¡Que triste es encontrar a un cristiano que sufre porque su cónyuge no comparte sus mismas convicciones sobre el manejo de las finanzas, sobre el rol en la iglesia, sobre como criar a los hijos, sobre temas sociales, sobre el trato con el sexo opuesto una vez que están casados, sobre la consejería en momentos difíciles, etc. Muchos han naufragado por no considerar este elemento.

Esto es lo curioso del caso, uno puede casarse con alguien que dice que es salvo, pero no compartir con esta persona los valores de vida y aun peor, no compartir el punto que viene a continuación.

  1. Un cristiano debería considerar unir su vida a una persona con carácter. Las parejas se dividen, colapsan y se divorcian a consecuencia de estar viviendo una situación de violencia, abuso, maltrato, adulterio, adicciones, irresponsabilidades, etc. Y todo esto tiene que ver con carácter. Si un joven no considera este elemento del carácter podría sufrir muchísimo, y posiblemente perder su matrimonio.

Nota lo siguiente en el mismo pasaje de 2 de Corintios 6:15-18

¿Qué armonía puede haber entre Cristo y Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?

¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos?

Y vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:

«Habitaré y andaré entre ellos;

yo seré su Dios

y ellos serán mi pueblo».

Por lo cual,

«Salid de en medio de ellos

y apartaos, dice el Señor,

y no toquéis lo impuro;

y yo os recibiré

y seré para vosotros por Padre,

y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso».

Es bastante claro que uno tiene muy poco, por no decir nada, en común con alguien que no pertenece al pueblo de Dios y si esta persona no ha crecido en madurez espiritual, es prácticamente un camino cuesta arriba.

Estamos seguros que el siguiente pensamiento te pueda ayudar mucho y es uno de los mejores consejos que te podemos dar:

La mejor manera de conocer a una persona es como amigo, no como novio.

Antes de involucrarte sentimental o emocionalmente con una persona es importante que la conozcas, que sepas quien es realmente esa persona, si es salva, si tiene carácter, si comparte tus valores, si es responsable en su casa, y para que esto suceda, lo mejor es que le conozcas como amigo y no como novio. Esto se puede dar en el contexto de las reuniones de jóvenes o solteros, en trabajos en grupos, en actividades ministeriales, etc.

No te olvides que de Jehová es el regalo de la pareja perfecta.

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